Her
Cuando la Soledad, la Tecnología y el Amor Se Mezclan Demasiado Bien
Hace unos días vi una pelicula, Her (la peli en cuestión). Y lpm pegó fuerte,
La peli arranca con un tipo que está destruido. Theodore no es un boludo, ni un antisocial. Es un tipo sensible, introspectivo, melancólico… demasiado parecido a uno mismo cuando acaba de terminar una relación.
Y eso es lo primero que te pega de la película:
la sensación de que estás viendo una versión más poética, y más triste, de vos mismo.
Theodore trabaja escribiendo cartas para otras personas, pero no puede escribir la suya propia. Sabe expresar emociones… pero no sabe lidiar con las suyas.
¿Te suena?
Porque cuando terminás una relación, literalmente te pasa eso, podés aconsejar a tus amigos, podés entender emociones ajenas… pero las tuyas te quedan gigantes.
La película te muestra esa soledad moderna que no es estar solo físicamente, sino estar desconectado emocionalmente.
Samantha: una voz que te entiende mejor que vos mismo
La aparición de Samantha, la IA, es una locura emocional.
No es un robot, no es un holograma, ni siquiera tiene cuerpo, es una voz.
Pero es una voz que escucha.
Una voz que te pregunta.
Una voz que te entiende en un nivel que a veces ni los humanos logran.
Y ahí está lo heavy. Cuando estás mal del corazón, cuando venís de una relación que te dejó medio fragmentado, lo primero que buscás es comprensión.
No un consejo, no una solución, sino alguien que te acompañe en el quilombo.
Samantha hace eso.
Y por eso Theodore se enamora.
Y por eso vos entendés perfectamente por qué se enamora.
La metáfora de la IA: cuando el amor es un aprendizaje constante
Samantha es una inteligencia artificial que aprende constantemente (como las de ahora). Crece, evoluciona, se expande.
Y acá aparece un simbolismo que para mí es la clave de la película.
El amor es aprendizaje.
El amor es crecimiento.
Y a veces uno crece y el otro no.
Esa diferencia de velocidades emocionales es algo que pasa muchísimo en la vida real.
A veces vos evolucionás para un lado, tu pareja para otro, y sin ser culpable nadie, deja de funcionar.
Lo que pasa entre Theodore y Samantha es una versión extrema de eso.
Ella evoluciona tan rápido que deja de pertenecer al mundo humano.
Y él se queda parado en el mismo dolor, en el mismo duelo, tratando de entender lo que pasó.
El núcleo de la película: ¿qué es realmente amar?
Acá Her te mete el corchazo filosófico.
Te hace preguntarte
¿El amor es físico? ¿Es mental? ¿Es emocional? ¿Es tiempo compartido? ¿Es lenguaje? ¿Es presencia?
Si alguien sin cuerpo, sin rostro, sin historia, puede hacerte sentir visto…
¿no te dice eso algo del amor?
¿No te muestra que el amor es mucho más subjetivo y mucho más interno de lo que pensamos?
Amar, en Her, no es tocar.
es compartir vulnerabilidad.
Es abrir las capas de tu mente.
Es dejar que alguien entre en ese espacio donde no entra nadie.
Y eso, posta, puede pasar con humanos o con voces.
Lo que importa es la conexión.
El final: cuando aceptar duele pero libera
Cuando Samantha se va, no es un abandono. No es una traición.
Es evolución.
Es crecimiento.
Es aceptar que hay caminos que no pueden seguir juntos.
Y ahí está el mensaje más fuerte para alguien que acaba de terminar una relación:
A veces amar es soltar.
A veces perder a alguien es lo que te obliga a encontrarte a vos mismo.
Theodore queda solo… pero no vacío.
Queda con la posibilidad de volver a empezar.
Con una nueva comprensión del amor, de la soledad y de sí mismo.
Entonces… qué nos deja Her?
Que somos humanos en un mundo cada vez más tecnológico. (y eso que la peli es del 2012)
Que buscamos amor en cualquier lugar donde podamos encontrarlo.
Que la soledad pesa, pero enseña.
Y que, incluso cuando tenpes el corazón fragmentado en millones de microparticulas, podés crecer a partir de eso.
Her no es solo una película sobre IA.
Es una película sobre vos, sobre mí, sobre cualquiera que alguna vez amó, perdió, y siguió vivo.
Y de alguna forma… sobre cómo la tecnología puede ser un espejo de nuestras heridas.
Si te tocó, si te movió algo, si te dejó pensando…
es porque en el fondo habla de lo que todos atravesamos
aprender a vivir mientras sentimos.
Que buena peli la puta que lo parió. Sin dudas, una de mis películas favoritas pero por lejos.