Bienvenido a mi rincón de internet
Soy Nacho. Acá escribo ideas, dudas y conclusiones que parecían buenas a las 2 a.m dentro de mi cabeza. Algunas incluso lo son. Y en otras probablemente cambie de opinión en un futuro
Soy Nacho. Acá escribo ideas, dudas y conclusiones que parecían buenas a las 2 a.m dentro de mi cabeza. Algunas incluso lo son. Y en otras probablemente cambie de opinión en un futuro
Yo antes pensaba que desapegarse era volverse medio budista zen, caminar lento y decir “todo fluye”. Después entendí que no. Que el desapego no es dejar de sentir, es dejar de apretar. Y para alguien que se engancha fácil con personas, ideas y futuros imaginarios… eso es todo un tema.
No me volví estoico porque sea sabio ni porque tenga la vida resuelta. Llegué acá porque estaba cansado de pensar de más, de sufrir por adelantado y de sentir que todo me quedaba grande. El estoicismo no te arregla la vida, pero al menos te deja respirar un poco.
Arranqué el año creyendo que por fin se me daba. Y no. Me comí otra piña que no estaba en los planes. Esto no es una queja ni un descargo prolijo, es una foto honesta de cuando la cabeza va más rápido que la vida… y te vuelve a pasar por arriba.